domenica 13 febbraio 2011

Vattimo, contro la verdad absoluta

Vattimo, contro la verdad absoluta

El filósofo italiano ataca las certezas capitalistas en su último ensayo

Público.es, 12 febbraio 2011, Lídia Penelo

"Si uno dice que no hay verdades absolutas, la gente se enfada", lamenta Gianni Vattimo, autor de Adiós a la verdad (Gedisa), el último libro publicado en español de este maestro de la hermenéutica, un concepto con el que fomenta la tolerancia. Vattimo, que nació en Turín en 1936, y que ha hecho suyos los libros de Heidegger y Nietzsche, se declara un anarcocomunista: para él los absolutismos son peligrosos porque implican autoritarismo y dominación.

Vattimo se rasca la cabeza, calla y duda antes de exponer sus ideas: "No nos gusta vivir en una sociedad abierta, incluso la gente que no cree en las verdades absolutas tiene la nostalgia de un referente fuerte o un padre autoritario, pero esto también es un problema político, no sólo filosófico", subraya.

Huérfanos de verdades

Dice que incluso entre sus "colegas filósofos" es muy difícil hablar de verdad y que, por eso, eligió la vía de la hermenéutica, en lugar de la metafísica. "Es como cuando Nietzs-che habla de la muerte de Dios, todos lo sabemos, pero no lo asimilamos, porque preferimos un mercado lleno de verdades absolutas que nos haga sentir seguros. Porque vivir sin red, nos convierte en huérfanos añade este pensador que se matriculó en la Facultad de Filosofía para poder trabajar y aportar dinero a su familia. El motivo de una vocación es muy complicado".

En el segundo capítulo de Adiós a la verdad, Gianni Va-ttimo habla del futuro de la religión y de un cristianismo no religioso. "No creo que el Papa se fustigue pensando que si uno no es católico va al infierno. Eso lo podían pensar en la Edad Media, pero hoy ya no. En la actualidad, hay una contradicción entre lo que se dice y la aceptación de la multiplicidad de culturas", resuelve. "Con este panorama, la filosofía lo máximo que puede hacer es sustituir la caridad por la verdad, y recordar que la verdad ha provocado muchas guerras en su nombre", sostiene este filósofo que no concede ninguna autoridad al Papa, y que no se cansa de repetir que "gracias a Dios" es ateo.

Esperanzas utópicas

Gianni Vattimo conserva la conciencia de clase y cuenta que se siente a gusto con los que comparten sus afinidades: "Prefiero la verdad de los proletarios a la de los ricos porque yo soy pobre. Y ese planteamiento es natural, sólo lo encuentran escandaloso los que dicen que tienen la verdad absoluta".

Él, que inició su trayectoria política en el Partido Radicale de Italia, explica sin pudor que todavía cobra el sueldo de diputado europeo: "Sigo siendo un estatalista, soy un social comunista. El capitalismo está en una crisis mortal, pero los gobiernos sólo subvencionan a los bancos, que ya sabemos que son unos gánsteres. Supongo que utópicamente espero la transformación de la sociedad, aunque no veo muchas posibilidades concretas. Mi optimismo se basa en creer que se cree".

Avergonzado por la gestión del Gobierno italiano, no duda en criticar al primer ministro de su país: "Silvio Berlusconi es uno de los hombres más ricos del mundo, y pasa sus noches con señoritas que después del bunga bunga no dicen nada. Le frecuentan analfabetos y eso me parece deprimente, porque este señor nos manda, y se podría permitir invitar a premios Nobel y gente que piensa, pero no le interesa. Así nos va".

Gianni Vattimo es consciente del peso de los medios de comunicación y del escenario multimedia, y apuesta por un nuevo esquema de valores, dominado por la tolerancia hacia la diversidad y la pluralidad.

sabato 12 febbraio 2011

Creo che yo debería ser papa


Creo che yo debería ser papa
Entrevista - Gianni Vattimo, filósofo
El País, 12/02/2011
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Creo/deberia/ser/papa/elpepucul/20110212elpepicul_4/Tes

Gianni Vattimo (Turín, 1936) es el filósofo italiano vivo más traducido. Creador de la expresión "pensamiento débil", ha sido catedrático, eurodiputado y agitador político y cultural. Hace un tiempo sorprendió al mundo al anunciar su reconversión al catolicismo. En las librerías españolas hay ahora dos novedades suyas: Adiós a la verdad (Gedisa) y ¿Verdad o fe débil? Diálogo sobre cristianismo y relativismo (Paidós), donde polemiza sobre la religión con el antropólogo René Girard.

Pregunta. Usted se declara católico, pero su fe parece más la de un ateo que la de un creyente monoteísta.

Respuesta. Es que ni siquiera sé si Dios existe. El teólogo Dietrich Bonhoeffer dice que "un Dios que existe, no existe". No sé si Dios es una entidad ni dónde está. Siempre hemos pensado que estaba en el cielo. La verdad es que no puedo llamarme monoteísta. El monoteísmo tiene implicaciones de dominación, de colonización, de violencia, y desconfío de él. Tampoco soy politeísta. No puedo hablar de Dios como si fuera uno o tres o cuatro o muchos. ¿Soy cristiano o no? Es un problema que tengo, sobre todo para cuando muera y me enfrente al juicio final. Me llamo cristiano porque me siento una criatura, alguien que no se ha hecho a sí mismo. Me siento dependiente de un infinito. Y eso procede de mi lectura del evangelio. No sé si el evangelio es la única verdad religiosa en el mundo. Yo no intentaría convertir a los no creyentes.

P. Llamar a su fe cristianismo ¿no induce a confusión?

R. Es un nombre histórico. He crecido en la comunidad de la Iglesia. Y en nombre de sus principios puedo criticarla. Como Lutero criticó al Papa en nombre del evangelio. No creo que haya una religiosidad natural. Sin haber conocido el evangelio, ¿me hubiera preguntado por la existencia de Dios? No hay "la" religión, hay religiones. Yo he crecido en una y la interpreto filosóficamente, racionalmente, como una llamada del infinito del que dependo. Y llamo a ese infinito Dios y Jesús es su hijo, sin saber en qué términos.

P. Lo que no parece asumir es que la vida sea un valle de lágrimas.

R. No. Lo es muchas veces, pero no puedo aceptar que eso sea la esencia del mundo. No creo que haya que atribuir a Dios el sufrimiento. De hecho, no sé si hay que atribuir a Dios todo lo que pasa en el mundo. No sé si ha creado el universo y sus leyes. Dios es mi esperanza espiritual, espero sobrevivir como espíritu.

P. En la Biblia ve usted un Dios que no es astrónomo ni moral. ¿Qué queda?

R. El mensaje de salvación. Un mensaje de caridad a aplicar en mi relación con los otros. La humanidad: sentirse mejor en un mundo de amigos que de enemigos.

P. Dice que Dios es relativista. El relativismo ha colado la defensa del creacionismo.

R. Yo me siento más evolucionista que creacionista. Soy creacionista en la medida en que el anuncio de la salvación no es un producto de la evolución. Puede que incluso la fe sea resultado de la evolución. Yo no creo en la objetividad de lo real. ¿Existe Dios? No lo sé. Si digo que existe o que no, entro en un objetivismo que no casa con mi espiritualidad.

P. También discrepa de la tendencia de la Iglesia a prohibir.

R. Porque no creo que haya una esencia del bien y del mal. Hay condiciones de vida compartidas. La moral es el código de circulación más la caridad. Todo es convencional, salvo el respeto al otro. Y eso es bastante cristiano y bastante comunista

P. Al final, su Dios es caridad y amor. ¿Qué diferencia hay entre ambos términos?

R. Tradicionalmente se ha basado en la represión. ¿Hacemos un poco de caridad o un poco de amor? Se trata de organizar el erotismo de forma tolerante, porque no hay un orden natural del amor. Venimos condicionados por una tradición represiva, familiarista. ¿Tiene que predicar el Papa sobre el uso del preservativo? No. Si me gusta acostarme con una mujer o con un señorito, ¿cómo regularlo? Desde la perspectiva de la caridad, el divorcio está bien. No se puede obligar a dos personas a vivir juntas.

P. La Iglesia celebra las conversiones, pero sobre la suya no habla

R. Creo que yo debería ser papa, aunque soy casi el único que piensa así. Pero estoy convencido de que la Iglesia se salvará de su propio suicidio solo con un poco de pensamiento débil. Lo creo como pensador débil y también como cristiano occidental. La Iglesia está pensando que la secularización actual es solo cosa de Occidente y que los pueblos convertidos de África serán cristianos más serios. También serán más primitivos, porque creen más en los milagros e incluso practican la magia como por ejemplo el monseñor Milingo. Yo, la verdad, no me sentiría a gusto en una Iglesia dominada por esos cristianos. Espero que intervenga la providencia.

venerdì 11 febbraio 2011

Da Marchionne ad Aristotele, la lezione di Gianni Vattimo


Da Marchionne ad Aristotele la lezione di Gianni Vattimo

Se un filosofo pretende di dirvi come stanno le cose mandatelo al diavolo.

La Repubblica - Parma, 11 febbraio 2011 (di Alessandro Trentadue)

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“Un filosofo pretende di dirvi come stanno le cose? Mandatelo al diavolo”. L’invito – diretto e garbatamente irriverente – arriva da Gianni Vattimo. Lui, tra i più illustri e originali filosofi contemporanei, non risparmia quei colleghi e rivali di pensiero che si affidano a un’oggettività stabilita, e credono che le cose siano così come siamo abituati a vederle. Per Vattimo invece la filosofia non deve avere rispetto per l’Essere – cio che è – e la realtà che ci circonda. Anzi, il vero filosofo deve protestare contro l’oggettività stabilita: deve cambiare l’ordine delle cose, progettarne uno diverso. Da buon rivoluzionario del pensiero, con toni pacati e l’aria sorniona di chi argomenta sempre con ironia, Vattimo continua a difendere il suo amato esistenzialismo, dove esistere significa rivoltarsi all’ordine costituito delle cose, che non devono per forza essere – come invece sostengono quelli da mandare al diavolo – così come noi le vediamo.
Questo il tema portante di “Filosofia ed esistenza”, la lezione che Vattimo ha tenuto ieri alla Casa della Musica, inaugurando il ciclo di incontri filosofici “Pensare la vita”, progetto nato con la scommessa di stimolare in tutti – indipendentemente dal livello culturale di ciascuno – il gusto per la riflessione filosofica. Una scommessa che parte bene, vista l’affluenza al seminario di Vattimo: sala piena, più di 150 persone dentro e altrettante rimaste fuori perché sono finiti i posti a disposizione. Arrabbiate se ne vanno senza prenderla con filosofia. Dovrebbero, in realtà, perché la filosofia è un modo per non prendere troppo sul serio quello che accade sempre. Lo dice il filosofo dietro le quinte, e dopo un attimo sale in cattedra.

NATURALMENTE NO - Innanzitutto, cosa vuol dire esistere? Quesito filosofico per eccellenza. “Esistere – sostiene Vattimo – non significa affatto stare lì naturalmente”. L’esistenza è tutt’altro che adagiarsi in ciò che è dato. Sostenitore dell’esistenzialismo, Vattimo si oppone al principio fondante del naturalismo filosofico per cui, invece, noi dobbiamo accettare che le cose stanno così naturalmente, e comportarci di conseguenza.
In realtà, secondo il filosofo, molte delle cose che crediamo “naturali” per noi, non lo sono affatto per un’altra cultura o un altro paese. Ancora, più radicalmente, non lo sono nemmeno per noi in alcune circostanze. Se diciamo per esempio: “È naturale che se ho una pistola in mano io non sparo per tutte le implicazioni giuridiche e morali che il mio gesto può generare”, in una situazione in cui invece ci ritroviamo minacciati o in pericolo di vita, arriveremmo anche a usarla quella pistola.
Quindi non esiste nulla di naturale, di dato per ciò che è. L’esistenza è cambiamento, continuo progettarsi che l’individuo mette in atto a seconda delle condizioni in cui si trova. “Esistere è proprio l’opposto di stare lì naturalmente – insiste il filosofo – è piuttosto cambiare le realtà. Il vero filosofo deve protestare contro ciò che è: deve modificare l’ordine delle cose, progettarlo diversamente”.

ARISTOTELE E MARCHIONNE - Non è un caso, infatti, che l’esistenzialismo filosofico si sviluppi nei primi del ‘900, pari passo con l’impronta del sistema capitalistico-industriale marchiato Ford e Fiat (“ora meglio chiamarla Chrysler”, ammicca Vattimo). Due poteri forti che hanno stabilito un ordine oggettivo attraverso il modello del mondo basato sulla catena di montaggio. Un ordine costituito delle cose contro cui si è rivoltata l’intera intellighenzia umanistica. Dalla letteratura alla miriade di avanguardie artistiche – dadaismo, surrealismo, espressionismo, futurismo – nate proprio per opporsi all’oggettività costruita dai poteri forti, e ricercare altre forme per esprimersi e rappresentare il mondo senza limitarsi a guardarlo.

Perché, secondo la visione del filosofo, l’oggettività non è data dai fatti ma dall’interpretazione. La realtà non è ciò che appare davanti a noi, bensì la costruzione attiva del mondo che noi facciamo attraverso l’interpretazione. Ecco allora che Vattimo mette da parte il pensiero statico di Aristotele basato sulla distinzione tra fisica (il sapere di ciò che cambia) e metafisica (il sapere di ciò che non cambia), e prende invece come modello le tre domande fondamentali della filosofia poste da Kant: “cosa posso sapere?”, “cosa devo fare?”, e “cosa posso sperare?”. Sono quesiti più attinenti a quello che ci interessa come esseri esistenti capaci di provare sensazioni quali paura, rabbia e amore. “Se invece ci basassimo solo sulla distinzione aristotelica – sostiene il filosofo – l’esperienza di ciascuno di noi sarebbe insensata, e ci porterebbe a far parte del sistema oggettivo già determinato, senza possibilità di cambiarlo”. Insomma, saremmo tanti esseri “marchionnici”.

“IO STO CON I DEBOLI” - Il non accettare che l’Essere – ciò che è – sia un ordine di cose oggettivo e unico dato una volta per tutte, ma venga invece determinato dall’esperienza e dall’interpretazione di ognuno di noi prende il nome di “pensiero debole”, concetto introdotto in filosofia dallo stesso Vattimo. All’opposto, la metafisica di Aristotele – ovvero la conoscenza dell’Essere che non cambia – rappresenta il principio perfetto per chi vuole dominare: è la filosofia dei vincitori, dei forti. Mentre il pensiero dei deboli è quello della rivolta, dell’antitesi, di chi cerca di modificare l’ordine costituito delle cose. “Per questo io sto con i deboli – conclude Vattimo – perché li sento più vicini. E non perché detengono la Ragione o la Verità, ma perché sono come me: mi commuovono e mi entusiasmano più dei forti. Sto con i perdenti, insomma, e non con quel ‘Cavalier gaudente’ che ormai ha le orge contate”.

martedì 8 febbraio 2011

Musiche della vita: Gianni Vattimo




Con la puntata di domenica 6 febbraio delle ''Musiche della vita'' inizia un nuovo ciclo della nostra trasmissione.
L'ospite è uno dei grandi protagonisti del pensiero contemporaneo, Gianni Vattimo che ci parla della sua infanzia di guerra e degli anni della formazione accompagnato dalle note di una struggente ballata di M.Murolo, del Concerto per violino 1041 di Johann Sebastian Bach, del ''Nuovo Mondo'' di Dvorak.
Ma c'è spazio anche per Nietzsche, per la paura dell'inferno, per il lontano ''esordio'' del filosofo come romanziere per l'infanzia...

Ascolta la puntata

Gianni Vattimo sarà ospite del programma per tutto il mese di febbraio, ogni domenica, dalle 14 alle 14.50.